
Si tienes un perrito como mascota y lo amas tanto que lo consideras parte de tu familia, debes saber que de igual modo debes cuidar su salud, incluyendo lo que come.
Muchas veces solemos alimentar a nuestras mascotas con lo mismo que ingerimos, pero se ha comprobado que eso podría costar la vida de tu perro, es por ello que es necesario tener los cuidados adecuados para mantenerlo saludable.
Echa un vistazo a los siguientes alimentos que no pueden llegar al estómago de tu can.
1. Chocolate

No hay mejor forma de agradar a un ser humano que con un delicioso trozo de chocolate. Pero ¡cuidado! No es lo mismo cando se trata de tu perro. La cafeína y teobromina contenidas en este rico postre pueden amenazar con la vida de ese animalito que tanto amamos.
Una vez el perro ingiere chocolate, experimentará irritación, dolor y vómito. La mascota podría incluso correr riesgo de muerte si la cantidad de chocolate fuese abundante.
2. Ajo y Cebolla

Estos condimentos agregan excelente sabor a nuestras comidas, pero cuando se trata de nuestros perros, pueden tornarse en los más tóxicos. Lo curioso es que una vez el can ingiere una porción de ajo o cebolla, los síntomas no serán visibles sino hasta dentro de unos tres días, cuando la orina se torna color naranja y el estado de ánimo del perro es decaído.
3. Aguacate y otras frutas
Esta deliciosa fruta que tanto nos gusta contiene un elemento tóxico para los perros, llamado Persia. Al ser consumido por el animalito, la Persia produce bloqueo intestinal y daña el funcionamiento del corazón, estómago, pulmones, páncreas y otras partes del cuerpo.
Asimismo, frutas como pasas, nueces y uvas puede afectar severamente los riñones de la mascota y también el sistema nervioso y muscular. Los vómitos
4. Pollo y carnes saladas

Este alimento que es tan común en la dieta diaria puede perjudicar a tu perro en gran manera. El problema mayor viene por los huesos cocidos, que pueden ser letales, llegando a obstruir el estómago y hasta dañar los intestinos.
No está mal darle uno que otro huesito crudo o cartílago de vez en cuando, pero ten cuidado. Aunque en los dibujos animados es común los perritos son premiados con grandes huesos, no es para nada saludable.
De igual modo, los jamones crudos y las carnes saladas pueden causas pancreatitis y dolores estomacales. Además, así como los humanos experimentamos necesidad de tomar mucha agua al comer algo con mucha sal, también la sienten los animalitos caninos y eso los puede llevar a tomarla en exceso y causarle un “Bloat” (dilatación gástrica); es decir, que el estómago se llene de tanto gas que, en el peor de los casos, lo conduzca a la muerte.
5. Productos Lácteos

Generalmente, los perros son intolerantes a la lactosa, por lo que darles leche, queso o helado puede causarles diarrea excesiva, gases y otras afecciones gastrointestinales. Así que, si le vas a dar leche, que sea sin lactosa.
6. Maíz

El maíz es, tal vez, uno de los mayores enemigos de la buena digestión en nuestros perros ya que puede causar obstrucción intestinal y otras complicaciones serias.
7. Alcohol

Si eres de esos que gusta de compartir lo que te gusta con tu perro, abstente cuando se trata de alcohol. Aunque a algunos parezca gracioso dar un poquito de alcohol a un inofensivo perrito, debes saber que esto los puede intoxicar y alterar su sistema nervioso, haciendo que se tornen agresivos.
Igualmente, darle una alta cantidad de alcohol a un perro puede interrumpir el buen funcionamiento del sistema cardíaco y respiratorio.
8. Salmón Crudo

El salmón crudo puede causar parásitos y envenenamiento al perro que, si no se tratan a tiempo, podrían terminar en muerte. Algunos síntomas de intoxicación por salmón son: vómito, fiebre y diarrea amarilla y ensangrentada.
Sorprendentemente, los beneficios que tu perro puede obtener al comer salmón bien cocido son excelentes. Algunos de esos son: calcio para los huesos, Omega-3, grasas saludables y proteínas, así como zinc, vitaminas y potasio.


