América Latina: El Sorprendente Giro Hacia Israel que Redefine la Geopolítica Regional

La dinámica geopolítica de América Latina en un nuevo rumbo hacia Israel, impulsada por cambios regionales.
- •La política exterior latinoamericana muestra un giro significativo hacia Israel, impulsado por la llegada de gobiernos de derecha.
- •Este acercamiento responde a la búsqueda de nuevos aliados por parte de Israel, sus capacidades militares y la creciente influencia del sionismo evangélico en la región.
- •La naturaleza cíclica de la diplomacia latinoamericana y la dependencia de los lazos con Estados Unidos plantean dudas sobre la sostenibilidad a largo plazo de estas nuevas alianzas.
En un escenario geopolítico regional en constante reconfiguración, América Latina ha experimentado un perceptible acercamiento diplomático y estratégico con Israel. Impulsado principalmente por la ascensión de gobiernos y líderes de derecha en varios países, este giro redefine algunas alianzas históricas y abre interrogantes sobre su sostenibilidad y sus implicaciones a nivel global, según observan diversos analistas especializados.
Este interés renovado no es fortuito, sino que responde a una conjunción de factores geopolíticos y domésticos. Tras recientes conflictos en la región, Israel ha buscado consolidar nuevos aliados internacionales. En este contexto, la emergencia de gobiernos de derecha y extrema derecha en América Latina, que han ganado 13 de las últimas 16 elecciones desde 2023, ha propiciado un terreno fértil para este acercamiento, como subraya Ranaan Rein, exvicepresidente de la Universidad de Tel Aviv. Figuras como Javier Milei en Argentina, quien se ha autoproclamado “el presidente más sionista del mundo”, o José Antonio Kast en Chile, con el restablecimiento de agregados militares en Israel, ejemplifican esta tendencia. Daniel Noboa de Ecuador y Nasri Asfura de Honduras también han promovido encuentros y acuerdos de cooperación en seguridad y defensa.
Dos explicaciones fundamentales sustentan este acercamiento: la capacidad de Israel como potencia en armas e inteligencia militar y la creciente influencia del sionismo evangélico. Con exportaciones de defensa que alcanzaron un récord de 19.200 millones de dólares en 2025, Israel se posiciona como un proveedor atractivo para una región que busca modernizar sus capacidades de seguridad. Países como Costa Rica, Perú y la República Dominicana han firmado acuerdos en materia de seguridad, evidenciando un interés estratégico. Para la diáspora dominicana y la comunidad internacional, estos acuerdos sugieren un compromiso con alianzas que trascienden lo meramente económico, enfocándose en defensa e inteligencia. Simultáneamente, el auge del sionismo evangélico, con bases electorales fuertemente identificadas con la causa sionista, ha sido instrumental en el viraje diplomático de líderes como Jair Bolsonaro en Brasil, quien prometió el traslado de embajadas a Jerusalén.
A pesar de sus beneficios a corto plazo, esta aproximación a Israel enfrenta desafíos inherentes, principalmente la falta de continuidad en las políticas exteriores latinoamericanas. Como señala Paulo Botta, de Trends Group, estas son a menudo “políticas de gobiernos” y no “de Estados”, lo que sugiere que las alianzas pueden ser efímeras y reversibles con un cambio de administración. Además, la alineación con Israel, percibido por algunos sectores de la comunidad internacional como un “Estado paria” por sus acciones en el conflicto palestino, podría impactar la imagen y autonomía regional. La relación con Estados Unidos también ejerce una influencia crucial; históricamente, el acercamiento a Washington suele reflejarse en la postura hacia Israel, y viceversa, una interdependencia que complejiza la diplomacia regional. Para la República Dominicana, mantener un equilibrio en estas relaciones internacionales es vital para sus intereses económicos y diplomáticos, dada su fuerte vinculación con Estados Unidos y su rol en organismos internacionales. En resumen, si bien este acercamiento refleja un tablero geopolítico en movimiento, la trayectoria de la diplomacia pendular en la región deja abierta la incertidumbre sobre la durabilidad de estas nuevas alianzas.
